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El equilibrio en la Salud

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El equilibrio en la Salud

Salud física, mental y espiritual en la actualidad

Autor: MD. Abraham Omar Franco Ruíz.

El templo interior como responsabilidad consciente

La salud ha sido definida desde la medicina moderna como un estado de bienestar físico, mental y social, y no únicamente como la ausencia de enfermedad (Organización Mundial de la Salud [OMS], s. f.). Sin embargo, esta definición resulta limitada cuando se observa al ser humano únicamente desde una perspectiva biológica. La medicina contemporánea ha reconocido la necesidad de un modelo integral que considere también los aspectos psicológicos, sociales y espirituales de la persona (Engel, 1977). Desde la tradición masónica, el ser humano es comprendido como un templo en permanente construcción. Esta visión simbólica no se opone al enfoque médico, sino que lo complementa al otorgarle un sentido ético y trascendente. El cuidado del templo interior implica una responsabilidad consciente que se manifiesta en la forma de vivir, pensar y actuar cotidianamente (Franco, 2025).

El cuerpo: disciplina, prevención y respeto

El cuerpo representa la base material del templo interior. Desde la clínica, su adecuado funcionamiento depende de hábitos consistentes que favorezcan la prevención de enfermedades crónicas, el mantenimiento de la energía vital y la autonomía funcional. La evidencia científica confirma que la alimentación equilibrada, la actividad física regular y el descanso adecuado son pilares fundamentales de la salud a largo plazo (Engel, 1977). En el simbolismo masónico, el cuerpo se asemeja a la piedra bruta que debe ser trabajada con constancia y paciencia. Este trabajo no busca la perfección inmediata, sino el progreso sostenido. El masón que cuida su cuerpo honra el instrumento que le permite ejercer su voluntad, su inteligencia y su servicio a los demás (Franco,2025). La mente: autoconocimiento y gobierno interior, la mente es el espacio donde se integran pensamientos, emociones y decisiones. En la actualidad, se encuentra sometida a estímulos constantes que dificultan el silencio interior y la reflexión profunda.

El estrés crónico, la ansiedad y la pérdida de sentido se han convertido en factores determinantes del deterioro de la salud mental (Frankl, 2004). Desde una lectura simbólica, la mente requiere orden y dirección. La escuadra representa la rectitud del pensamiento y la capacidad de establecer límites.

El cultivo del autoconocimiento permite al masón observar sus emociones sin ser dominado por ellas, fortaleciendo así su equilibrio interior (Jung, 1995; Franco, 2025). El espíritu: sentido, coherencia y trascendencia La dimensión espiritual del ser humano se relaciona con la búsqueda de significado y coherencia ética.

Diversos estudios han señalado que las personas con un sentido de vida claro enfrentan con mayor fortaleza las crisis, la enfermedad y la adversidad (Frankl, 2004; Puchalski, 2006). En la Masonería, el espíritu se vincula con la búsqueda de la luz, entendida como conciencia y verdad. Este proceso no es abstracto, sino práctico: se manifiesta en la coherencia entre pensamiento, palabra y acción. Fortalecer la vida espiritual contribuye de manera directa al equilibrio emocional y a la estabilidad mental del individuo (Franco, 2025). La integración de los tres planos Cuerpo, mente y espíritu forman una unidad indivisible. El desequilibrio en cualquiera de estas dimensiones afecta inevitablemente a las demás. Desde la filosofía clásica, la armonía entre las partes del ser humano ha sido considerada la base de la vida plena y virtuosa (Platón, s. f.).

La Masonería simboliza este equilibrio a través de las tres columnas: fuerza, sabiduría y belleza. Estas columnas pueden interpretarse como una invitación permanente a cuidar la salud integral mediante la disciplina corporal, la claridad mental y la coherencia espiritual (Jung, 1995; Franco, 2025).

Conclusión

Cuidar el templo es un acto ético, el cuidado del templo interior no es un acto aislado ni individualista, sino un compromiso ético con uno mismo y con la sociedad. El masón que trabaja de manera consciente en su salud física, mental y espiritual se convierte en un referente de equilibrio, coherencia y responsabilidad. En un mundo caracterizado por la prisa y la fragmentación, la salud integral adquiere un valor profundo. Cuidar el templo interior es, en última instancia, una forma de contribuir a la construcción de una sociedad más humana, justa y consciente (OMS, s. f.; Franco,2025).

Referencias

1.- Engel, G. L. (1977). The need for a new medical model: A challenge for biomedicine. Science, 196(4286), 129–136.

2.- Frankl, V. E. (2004). El hombre en busca de sentido.

3.- Jung, C. G. (1995). El hombre y sus símbolos. Paidós.

4.- Organización Mundial de la Salud. (s. f.). Constitución de la Organización Mundial de la Salud.

5.- Platón. (s. f.). Timeo. Puchalski, C. M. (2006). Spirituality in patient care. Oxford University Press.

6.- Franco, A. (2025). Del silencio a la luz, México.

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